Eficiencia y sostenibilidad
Una fuente bien diseñada pide menos agua, menos energía y menos mantenimiento, y ocupa el lugar con la misma presencia.
Todas las fuentes se desarrollan y se piensan con el mínimo consumo de agua y de energía en mente. Los sistemas trabajan en circuito cerrado. El agua puede perderse por evaporación, salpicaduras o acción del viento. Por eso aplicamos soluciones mitigadoras desde el proyecto y seleccionamos equipos eficientes, con menor consumo energético.
Las soluciones arquitectónicas se diseñan para usar menos agua, con la consiguiente reducción del consumo, menor necesidad de tratamiento químico y menor trabajo para bombas y filtros. La electricidad sigue la misma lógica: el sistema no nace sobredimensionado, y queda perfectamente ajustado al efecto propuesto.
Como la empresa está integrada verticalmente, desarrollamos todos los equipos y sistemas pensados como un todo. Conseguimos el mismo efecto estético y funcional con equipo optimizado.
La programación de las fuentes y de los juegos de agua, hecha internamente, permite también optimizar el consumo energético.
El equipo se desarrolla con el sistema, no aparte. Como proyectamos, fabricamos y programamos internamente, cada bomba, cada proyector y cada cuadro nace para el efecto propuesto, sin sobredimensionar.
El resultado estético y funcional se obtiene con equipo optimizado y de menor consumo energético. El punto cierto se define en el proyecto y se afina en la programación, hecha por nosotros.
Los materiales se eligen en el proyecto, con el agua y con el uso. Preferimos lo que resiste al uso y al tiempo. Materiales duraderos resultan en menos desperdicio a lo largo del ciclo de vida de la fuente.
En la producción, separamos lo que puede volver al ciclo. El metal que no entra en la pieza regresa al proceso. Los recortes se reutilizan.
Los colectores y los premontajes salen de la fábrica listos para la obra. Menos cortes, menos desperdicio en obra.
